Resumen

El Terremoto de Limón (22/4/91, Ms= 7,5) ha producido, como otros en la historia reciente de Costa Rica, extensos y severos deslizamientos. La concentración de los deslizamientos más importantes no siempre se presenta en las inmediaciones del área epicentral, aunque sí en las laderas de más fuerte pendiente, usualmente cubiertas de suelos residuales. En el caso de este terremoto, en la región afectada por los deslizamientos (cerca de 2000 km2), las laderas se encuentran formadas por rocas sedimentarias e intrusivas del Terciario con diversos grados de meteorización. Fue observada una marcada excentricidad entre las áreas más severamente afectadas por los deslizamientos y el epicentro original del sismo. Esto se podría explicar por el contexto geotectónico, el proceso de ruptura múltiple, la propagación de la ruptura y la directividad de ondas sísmicas hacia el noroeste. Las características geomorfológicas de la región jugaron un papel preponderante, pues las áreas más afectadas por los deslizamientos coinciden con aquellas que poseen valores elevados del Índice de Relieve Relativo. La mayoría de los deslizamientos podrían clasificarse como del tipo “flujo regolítico”, pues ocasionaron el desprendimiento y movilización de los horizontes del suelo residual y roca alterada. Su espesor no superó casi nunca los 10 m. Además, se desarrollaron desprendimientos de masas rocosas de suelos. Gran parte de las laderas estaban originalmente cubiertas por bosque tropical primario el cual, en alrededor de 50 km2 quedó casi totalmete destruido. Este es tal vez el mayor desastre ecológico de los últimos tiempos en Costa Rica y tomará quizás varias décadas para recuperarse. La comparación de lo sucedido en este evento con otros anteriores en Costa Rica desde 1888 y de los cuales se dispone de información confiable, ha permitido establecer correlaciones que facilitan la comprensión del desarrollo de los deslizamientos disparados por eventos sísmicos. Se han comparado magnitudes, intensidades, distancias epicentrales, valores del Índice de Relieve Relativo y tasas de destrucción de las laderas.