Resumen

La Región Caribe de Costa Rica, usualmente, fue considerada por geólogos y sismólogos y en el Código Sísmico de Costa Rica como una zona de bajo potencial sísmico, especialmente para eventos con magnitudes mayores que 7,0. El terremoto del 22 de abril de 1991 ha demostrado lo contrario. Una revisión de la sismicidad histórica e instrumental de la región Caribe de Costa Rica y Panamá, muestra que esta región fue el marco de importantes eventos sísmicos durante los siglos XIX y XX. En particular, sugerimos que el terremoto de San Estanislao del 7 de mayo de 1822 fue un gran terremoto generado por fallamiento inverso, con epicentro y características similares al de 1991.