Resumen

La fuente sismogénica, la distribución de intensidades y los efectos cosísmicos son investigadospara el terremoto del 4 de marzo de 1924 (Ms = 7,0), ocurrido en la región del antearco central pacífico de Costa Rica. Un estudio neotectónico permite identificar las características del fallamiento cortical al cual se asociaeste destructivo sismo. Un estudio cuidadoso de datos macrosísmicos recopilados de diferentes fuentes bibliográficas ha permitido determinar la distribución de intensidades de este evento, el cual originó intensidades Mer-calli Modificada (MM) entre VIII y IX grados en el área mesosísmica, que incluye entre otros a los poblados deOrotina, San Mateo, San Ramón y Esparza. Aparte del gran número de casas y edificios que quedaron inhabi-tables, el terremoto generó innumerables daños a la línea férrea, gran cantidad de deslizamientos, caída de rocas, agrietamientos del suelo y licuefacción. El terremoto fue seguido por varias réplicas con magnitudes Ms en-tre 5,0 y 6,4. Además, el evento principal disparó actividad sísmica en varias fallas corticales del interior delpaís y actividad volcánica en el Irazú y posiblemente en el Rincón de la Vieja.De acuerdo con diversos criterios como son una localización epicentral con estaciones sismológicas regionales,la dirección de la onda S y el S-P de las réplicas, el área mesosísmica y una posible ruptura superficial, se sugiere que la fuente sismogénica de este terremoto fue la falla Tárcoles, aunque el sistema de falla Bijagual, tambiéndebió participar en el proceso de ruptura. Estas son fallas transcurrentes de rumbo NE a N, que forman parte dela zona de deformación que sirve de límite entre la placa del Caribe y la microplaca de Panamá, por lo que esteevento se considera un sismo interplaca relacionado al límite incipiente entre las anteriores unidades tectónicas.