Resumen

La compleja historia precampaniana del norte de Costa Rica, resulta del emplazamiento de secciones de corteza alóctonas que representan los restos de una antigua cuña de acreción. La misma habría sido generada por la subducción de corteza frente al margen sur del bloque Chortís, durante el Jurásico Superior y el Cretácico Inferior. La desactivación de este sistema de subducción del Caribe Norte ocurrió en el Cenomaniano. Posteriormente al terminar éste, se estableció una nueva zona de subducción, la interamericana, a partir de la cual se originó el sistema de arco de islas de América Central. Subsecuenœmenle se creó en la antigua zona de subducción norcaribeña un sistema de falla transformante sinestraln el cual está actualmente representado por el Escarpe de Hess.

En el Campaniano fueron originados a lo largo de este margen transformable, sobrecorrimientos vergentes hacia el sur. Las restos del antiguo complejo de subducción así expelidos sobrecorrieron al conjunto rocoso del amo insular primitivo. El “sill event" del Caribe y el consiguiente aumento de espesor conical no pueden ser explicados mediante la penetración pasiva de un plateau de origen pacífico, sino que ha de ser interpretado como una formación parautóctona en el área Occidental del Caribe y oriental de la placa de Phoenix.

A partir del Campaniano Superior los sistemas de cuencas de América Central muestran un desarollo comparable aunque no idéntico. En las cuencas de antearco se pueden reconocer 5 secuencias deposicionales de segundo orden, las cuales pueden ser correlacionadas con los ciclos ZC-4, TA l, TA 2, TA 3 y TA 4 de HAQ et al. (1988). Mientras en las cuencas de antearco del suroeste de Nicaragua y norte de Costa Rica está documentada la sedimentación de espesos sistemas de depósitos de abanicos submarinos aún hasta el Eoeno, en los segmentos sur del arco de isla (Costa Rica meridional y Panamá) prevalece un sistema de sedimentación hemipelágico. La intercalación dentro de la misma de lavas basálticas brechas y depósitos de flujos de masas exóticos, evidencian un medio deposicional limitado por fallas, dentro del contexto de un sistema de fallas transformantes. Este sistema transformante probablemente estableció el enlace con los segmentos de arco insular situados más al sur, los cuales colisionaron en el transcurso del Cretácico Superior y del Terciario Inferior con la Cordillera Central de Sudamérica. Es primeramente a partir del Eoceno Medio que los segmentos norte y sur del arco de isla de Costa Rica y Panamá muestran un desarollo común indicando así el carácter continuo de la zona de subducción interamericana.

La constitucíon interna de las secuencias deposicionales se caracteriza fundamentalmente por la superposición de cortejos sedimentarios de nivel bajo (“Lowstand systems tracts"). En función del aporte de sedimento y de la tectónica se pueden desarrollar sistemas de lóbulos tabulares arenosos (Tlpo I, cf. MUTT'I & NORMARK, 1987) o sistemas de lóbulos y canales (Tipo II, cf.. MUTTI & NORMARK, 1987), los cuales son sobreyacidos por espesos complejos de canales y de depósitos de desbordamiento(Tipo III, cf. MUTTI & NORMARK, 1987). En general, los depósitos de los cortejos sedimentarios de nivel bajo presentan altlos contenidos de material vegetal y fósiles neríticos resedimentados, cuya composición varía dependiendo de la posición del nivel del mar. Los sistemas deposicionales delos cortejos sedímentarios de nivel alto ("Highstand systems tracts") y transgresivos ("Transgressiv systems tract") sólo pudieren ser clasificados en ámbitos de escasa sedimentación, donde típicamente consisten en sedimentos carbonatados de grano. El rápido ascenso y estado alto del nivel del mar queda documentado en este caso por un progresivo incremento del contenido de carbonato de los sedimentos.