Resumen

El descubrimiento de un cambio cíclico en microgravedad, asociado con ciclos de vesiculación profunda en la columna de magma, en el volcán Poás, durante dos meses de observación en 1983, condujo a estudios más detallados en 1985. El análisis estadístico ha revelado que, sobreimpuesto en el ciclo profundo hay un segundo efecto. Esto se deriva de las mayores y mejores restricciones en las variaciones de la gravedad, las cuales ocurren localmente en las estaciones del lado norte del cráter activo. Las observaciones concurrentes de microelevación han revelado que no hay cambios significativos en la elevación relativa en el área de la cima del Poás y por eso, los cambios de gravedad deben ser causados por variaciones superficiales de la densidad. Esto, y la estrecha distribución espacial de los mayores cambios de microgravedad, limitan las causas en las variaciones de densidad superficial, a una baja profundidad.
Se deduce que la migración vertical de la interfase agua-vapor, que está aproximadamente a 30 m bajo la laguna del cráter, es la causa principal de los mayores cambios de gravedad en el cráter activo. Estas variaciones que ocurren en una anchura permeable de 200 a 300 m, en el recientemente reactivado conducto cilíndrico, bajo la laguna del cráter, están sobreimpuestas a los más amplios cambios de densidad inducidos por vesiculación, que ocurren por debajo de los 500 m de profundidad, en una columna de magma parcialmente fundida, de 1 km de anchura (inferido del conjunto de datos del año 1983). Estos resultados muestran claramente que información importante sobre el comportamiento de volcanes activos, pero aparentemente estables, puede derivarse de estudios de registro de microgravedad.