Resumen

Se ha podido corroborar la existencia de extensos depósitos de turba en Costa Rica. De ellos, fueron seleccionados tres para ejecutar una investigación inicial: En la Cordillera de Talamanca las turbas forman un depósito en forma de cubierta delgada y superficial (l m de espesor) en un área de aproximadamente 150 km2. Se encuentra bastante descompuesta (promedio 28% fibras), con alto contenido de cenizas (21%) y extensamente bioturbadas. En relación a las del resto de los sitios, tienen el contenido de agua más bajo (promedio BMS), pH (LA), carbono fijo (23%) y azufre (0.2%); sin embargo, tienen los mayores pesos volumétricos (0.22 g/cm3) contenido de volátiles (55%) y nitrógeno. Su valor calórico tiene un promedio de 7700 BTU/lb, seca. En el área de Medio Queso (Upala), se presentan varias capas de turba interdigitadas con sedimentos fluviales en una planicie de inundación de 70 km2. Tienen los mayores valores calóricos (promedio 8000 BTU/1b, seca) , carbono fijo (30%) y contenido de ceniza (22%). Su proporción de fibras es baja (27%) , y su peso volumétrico de 0.20 g/cm3. En El Silencio (Siquirres) el espesor de la capa es mayor de 3.5 m con un contenido de cenizas de 19% y los más altos contenidos de fibras (promedio 53%), humedad (91%) , pH (5.8) y azufre (0.6%) . Sin embargo son las de menor peso volumétrico (0.13 g/cm3) y valor calórifíco (7500 BTU/lb, seca).