Resumen

Algunas diosas griegas eran, sin mayor tormento, infieles, el ejemplo más importante es el de Afrodita, la Diosa del amor y los escritos de Homero (1982) le ofrecen un amplio espacio. Recordemos el mito. Afrodita nace de la espuma que se forma en el mar de Chipre al caer los testículos de Urano, arrojados allí por su hijo Crono después de haberlo castrado.
Palabras clave: amor sin cuerpo