Resumen

Los jóvenes de principios del siglo XXI, sobre todo los que viven en países pobres, experimentan día a día una situación de decadencia económica y social que les genera desesperanza e inseguridad. Siendo producto de una profunda privación cultural y psíquica, algunos de ellos se agrupan y crean estrategias de supervivencia y solidaridad que van desde expresiones creativas, por ejemplo en la música, hasta formación de bandas, que caen muchas veces en luchas marcadas por el salvajismo y la crueldad. Otros se quedan más solos y marginados, podríamos hablar de ellos como los “sin lugar”, los desechados de sociedades dominadas por un mercantilismo que convierte a los sujetos en mercancía. Expulsados de todo espacio simbólico de pertenencia, caen en procesos de desintegración radical que los llevan al consumo de drogas, la criminalidad, el abandono y la muerte. Las álgidas cuestiones que se abren en el panorama juvenil actual, nos llevan a reflexionar sobre el papel que juegan la culpa, la asunción de la ley y la figura del semejante en los procesos de subjetivación.
Palabras clave: vínculo social, jóvenes, Siglo XXI, inseguridad