Resumen

Una política criminal democrática debería de ser punto de unión de diversos principios constitucionales, principalmente, del principio de protección de la dignidad humana, no sólo de víctimas y victimarios sino también de todos aquellos que tienen algún contacto con la justicia penal. Debe actuar conforme a los principios de ultima ratio y de proporcionalidad, no pudiendo comprometerse con un aumento del “Estado Policial”.
Palabras clave: política criminal, riesgo, inseguridad, derecho penal moderno