Resumen

Medir la capacidad instalada de una institución de educación superior supone un reto complejo debido a la falta de metodologías claras y de investigaciones en esta área, esto dificulta la asignación y el uso de los espacios académicos definidos casi siempre en función del número de matriculados. El objetivo de la investigación fue revisar la metodología de aplicación para determinar la capacidad instalada, y la posibilidad de utilizar o aplicar (total o parcialmente) su metodología de cálculo en un contexto distinto del tomado como referencia. Los resultados obtenidos permitieron establecer la aplicación parcial de esta metodología, esto debido a la estructura académica (entendida como la organización y definición de horas clase, sin tomar como referencia la estructura de créditos) bajo la cual la institución de educación superior tomada como ejemplo en esta investigación se encuentra. Como conclusión se menciona que el cálculo de la capacidad instalada debería relacionar el uso de los espacios universitarios con el número de estudiantes matriculados por carrera, programa y curso; además, esta combinada con la asignación de horas clase docentes, permitiría optimizar: tiempo, espacios y recursos no solo académicos sino también humanos.

Palabras clave: Capacidad instalada, estructura académica, metodología, planificación estratégica