Resumen

Paciente masculino de sesenta años con historial de infarto agudo al miocardio, con hipertrigliceridemia, LDL elevado,
HDL disminuido y un 37,2% de riesgo de presentar enfermedad cardiovascular en los próximos diez años. Padece otras
enfermedades concomitantes, incluido un cansancio importante que no disminuye con tratamiento farmacológico; cumple
adecuadamente sus tratamientos y no fuma, pero nunca hace ejercicio.
Se realizó una intervención oral para optimizar la terapia para tratar el cansancio, se confeccionó un boletín informativo
sobre la importancia de la dieta y el ejercicio, y se envió una carta al cardiólogo para que valorara cambios en el tratamiento de las dislipidemias. Después de un mes, el cansancio había disminuido, y había comenzado a caminar por las
mañanas. Para febrero del 2012, la carta no había sido entregada, pues el paciente estaba esperando su próxima cita con
el cardiólogo; sin embargo, para esa fecha, el perfil lipídico mostró una disminución considerable en los niveles de LDL y
triglicéridos, y un aumento en los niveles de HDL, reduciéndose el riesgo antes mencionado a 14,3%.
Se evidencia la importancia de una buena educación sanitaria, con un acompañamiento constante del paciente por parte
del farmacéutico, para conseguir un mejoramiento en su calidad de vida.
Palabras clave: Servicios comunitarios de farmacia, enfermedades cardiovasculares, educación de paciente