Resumen

Este ensayo tiene como objetivo fundamental levantar una reflexión en torno a la producción de sentidos que la educación y los derechos humanos tienen en la sociedad chilena, en la construcción del sistema y en la vivencia del día a día. Para eso habla en primer lugar de la educación, y en segundo lugar de los derechos humanos, con la idea de construir una metodología basada en el diálogo en donde la reflexividad y la crítica tengan lugar. Estas páginas sostienen la tesis de que la educación y los derechos humanos tienen una relación sinérgica y recíprocamente enriquecedora, pues apuntan a cultivar la experiencia humanizadora con la cual se constituye la vida del ser humano. Sin embargo, en muchos lugares de América Latina, como en Chile, la relación educación y derechos humanos, producto de las condiciones económicas, socioculturales y políticas fraguadas en los últimos cuarenta años, no han favorecido, sino como excepción, a su construcción, producto del divorcio en cuanto a los sentidos y perspectivas de un país hilvanado con la aguja del neoliberalismo. Como conclusión, se subraya la importancia de la relación entre educación y derechos humanos como sustento no solo de un currículum, sino del vínculo pedagógico como insumo crítico y como una forma afectiva, siempre poderosa, para construir acervos éticos y culturales que custodien y enriquezcan las relaciones humanas.