Resumen

En los años noventa, la Universidad Veracruzana diseñó e implementó un modelo educativo el cual produjo cambios importantes en los planes de estudio, entre ellos un área de formación de cursos generales que debían ser acreditados en los primeros semestres de cada carrera y que alteraban la secuencia disciplinaria de dichos planes. El objetivo de este artículo es analizar las respuestas de los académicos a las nuevas disposiciones institucionales y las estrategias de organización de la oferta educativa emprendida desde sus marcos disciplinarios para atender la reforma sin descuidar la formación académica de los estudiantes. A través de un diseño metodológico comparativo y mixto se recuperó información documental del Sistema Integral de Información Universitaria; se diseñó una encuesta para estudiantes y un guion de entrevista semiestructurada aplicada a los académicos como informantes clave. Para presentar los resultados, se emplearon técnicas de análisis multivariado y se analizó el contenido de las entrevistas. Se encontró que cada carrera produce respuestas diferenciadas, las cuales se configuran a partir de las características de su propia disciplina. Esto abre el debate sobre la forma en que las políticas institucionales se implementan sin tomar en consideración la diversidad disciplinaria y sus modos de acción. Los resultados del artículo permiten conocer la acción social de los académicos mediante las respuestas que formulan ante los cambios curriculares y aportan elementos para el análisis de las políticas, las tensiones y conflictos que producen.