Resumen

Existe una pluralidad de causas que confluyen en la toma de decisiones a la hora de elegir una carrera universitaria; de ahí que el objetivo de este artículo sea revisar variables individuales, familiares y sociales como posibles condicionantes para demandar por una educación superior a través de una encuesta semiestructurada. Se trató de un diseño descriptivo, de corte transversal, en la que mediante un muestreo estratificado se analizaron las respuestas de 5660 estudiantes hombres y mujeres de 16 a 19 años, que pertenecen a la zona tres de Ecuador. Se encontró diferencia estadísticamente significativa entre las expectativas de desarrollo profesional; con respecto a género, las mujeres optaron por carreras de ciencias sociales, mientras que los hombres por las ciencias exactas. El nivel de educación de los padres y madres y los ingresos familiares son variables que analizadas al 95% de confianza dieron un nivel altamente significativo frente a la demanda por una educación superior, se observó una tendencia positiva en cada variable. La prueba ji-cuadrado indica que lo que motivó a jóvenes bachilleres a continuar con estudios superiores difiere significativamente con respecto al género; mientras que para mujeres la satisfacción personal y mejores posibilidades de encontrar empleo, es lo que les impulsó a continuar con sus estudios; para los hombres fue la expectativa de ganar más dinero y el estatus social que aporta un título universitario. Se concluyó que los determinantes familiares y sociales son categóricos a la hora de optar por una carrera universitaria, frente a los determinantes individuales.

Palabras clave: Pluralidad, Educación universitaria, Individuales, Familiares, Sociales, Condicionantes