Resumen

La formación de doctores constituye una actividad importante en las universidades. Varios investigadores han estudiado las múltiples aristas relacionadas con este tema en diferentes contextos sociales y culturales con aportes valiosos como, por ejemplo, las competencias y habilidades profesionales necesarias para que el alumnado pueda desarrollar su tesis, las dificultades en su escritura, el impacto científico y social de los resultados aportados, el papel de los tutores y su preparación previa. La evaluación de la calidad de esta formación siempre ha estado implícita en todas estas consideraciones desde la visión de los formadores, pero los criterios de los egresados casi no han sido tenidos en cuenta. En el caso de los doctorados en Ciencias Pedagógicas desarrollados en Cuba esta situación se mantiene, por lo que el objetivo del presente artículo es evaluar la calidad del proceso formativo de los egresados en Ciencias Pedagógicas, a partir de su evaluación personal, con la intención de perfeccionarlo con las propuestas de mejora de ellos. Se sugieren varios procedimientos metodológicos para obtener por vía científica la autoevaluación de estos egresados y conseguir una información objetiva, valiosa, veraz, pertinente y de uso inmediato para el proceso de perfeccionamiento continuo que demanda la formación doctoral para elevar su calidad.